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¿La ciencia demuestra que la muerte no es real?
El reconocido científico Robert Lanza ha desarrollado la teoría del biocentrismo, una “nueva teoría del Universo”, que propone utilizar todos los conocimientos que la humanidad ha adquirido durante los últimos siglos. Desde esta perspectiva, y con estas herramientas, Lanza ha dado una nueva respuesta a la primordial pregunta humana acerca de la muerte: para el biocentrismo la muerte es una ilusión, ya que es la vida la que crea el universo, y no al revés. Y dado que el espacio y el tiempo no existen en forma lineal, la muerte no puede existir en el ‘sentido real’; se trataría simplemente de una ilusión de la conciencia. Es la conciencia la que, según Lanza, asocia la vida con el cuerpo biológico. La prueba estaría dada por experimentos de física cuántica, que demuestran que la materia y la energía pueden mostrarse con características de onda o partícula en base a la percepción y la conciencia de una persona. Adscribiendo a la teoría de que existen infinidad de universos con diferentes variaciones que tienen lugar al mismo tiempo, el biocentrismo asegura que todo lo que posiblemente puede ocurrir, está ocurriendo en algún punto en este multiverso; es decir, la muerte no puede existir en “ningún sentido real”. Algunos importantes científicos se han hecho eco de esta teoría, como Ronald Green, director del Instituto de Ética de la Universidad de Dartmouth, quien sostiene que pensar a la conciencia desde un punto de vista cuántico es coherente con los últimos descubrimientos de la biología y la neurociencia sobre las estructuras de la mente y la vida humana.
¿Cuál es tú teoría sobre que hay después de la muerte? Comparte tus opiniones con nosotros.

Minientrada  —  Publicado: 17 marzo, 2015 en Sin categoría
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El Club de las Pesadillas

Publicado: 16 marzo, 2015 en Sin categoría

Por eso que se esconde en la oscuridad.

Por ese ruido que creíste escuchar.

Por esa sombra que sentiste pasar.

Por ese mundo que aparece al apagar la luz, detiene tus latidos y te arrastra a un umbral de horror.

Y porque lo disfrutas, bienvenido al Club de las Pesadillas